¿Qué son las cuentas nacionales en salud?


 

Se denomina cuentas nacionales de salud al esfuerzo de medición del gasto total destinado a la financiación, producción, distribución y consumo de bienes y servicios de salud en una delimitación geográfica y un tiempo determinados. Por ejemplo, las cuentas de salud pueden ser municipales, departamentales, regionales o nacionales, en sentido geográfico, y trimestrales, anuales o quinquenales en sentido temporal. Su propósito es determinar la estructura de los recursos destinados por todas las fuentes financieras, y captado por los fondos de salud, con los cuales se pagó a los proveedores para prestar todos los servicios comprendidos dentro de los límites convenidos del gasto en salud, en clasificaciones internacionales (BID,2008).

 

Además de la importancia política internacional que en este momento tiene el tema de la rendición de cuentas, está claro que las dificultades financieras por las que atraviesa el Sistema de Salud de Guatemala serán más fáciles de corregir si los analistas y tomadores de decisiones cuentan con información detallada e histórica de los flujos financieros relativos al consumo de los bienes y servicios de salud. Mejorar el financiamiento, con equidad y eficiencia y avanzar hacia la reducción del pago directo de los hogares, que se convierte en la principal barrera al acceso de los servicios de salud, es una meta que se puede alcanzar con información. Las Cuentas de Salud responden a las siguientes interrogantes: ¿Cuál es el comportamiento histórico del financiamiento? ¿Quién pagó? ¿Cómo pagó? ¿Cuánto pagó? ¿Es mucho? ¿Es poco? ¿Cuánto cuesta? ¿Cuántos se benefician? ¿Cómo se distribuyó dentro de los proveedores? ¿Cómo se distribuyó entre las funciones de salud? ¿El financiamiento es adecuado?, ¿la asignación es equitativa? ¿la provisión es oportuna? Estas estadísticas formulan políticas, planes y programas, permiten negociaciones legislativas y presupuestarias. Permiten la trasparencia de las acciones en el sector.

Evaluar y calificar los índices de salud del país y su competitividad financiera y productiva; evaluar la gestión de los servicios de salud como la búsqueda de la eficiencia en el costo-beneficio, el análisis territorial de los recursos, la reducción de la inequidad en el planeamiento, la aportación sectorial al valor agregado nacional y el enfoque de sistema. Involucrar a todas las instituciones públicas, entidades privadas, organizaciones sin fines de lucro que sirven a los hogares y organizaciones comunitarias, que conforman el sector salud, a participar en la construcción de un verdadero sistema de salud de conformidad con lo que establece el Código de Salud del país.

La estandarización de los reportes se hizo posible a partir del año 1993, cuando con apoyo de los organismos regionales, las estadísticas solicitadas por la OMS se estandarizaron en forma de Cuentas Nacionales de Salud, lo que ha hecho posible dar a conocer a nivel mundial el comportamiento de los principales indicadores del financiamiento de la salud de los países, entre otros datos de interés. Durante los años 1994 y 1995 se establecieron plataformas metodológicas de apoyo y a partir de 1995 los reportes anuales quedaron obligatorios. A partir de las publicaciones de los Manuales de las Cuentas Nacionales de Salud se logró establecer una base conceptual de normas de transmisión de los datos estadísticos y se propuso una clasificación internacional de las cuentas de salud (International Classification for Health Accounts, ICHA) que abarca tres dimensiones: funciones de atención de la salud, proveedores de servicios de atención de la salud y fuentes de financiación. La conceptualización básica que encierra la metodología de las Cuentas Nacionales de Salud responde a tres interrogantes primarias: ¿De dónde sale el dinero que se utiliza en el sector salud? (Cuentas del financiamiento: ICHA HF); ¿A dónde va el dinero de ese financiamiento? (Cuentas de proveedores: ICHA HP); y ¿Qué tipo de servicios ofrecen dichos proveedores? (Cuentas de funciones: ICHA HC) (BID, 2002). La ICHA de los proveedores se basa en la Clasificación Industrial Internacional Uniforme (CIIU, revisión 3), clasificación que se utiliza en la Contabilidad Nacional (SCN93), lo que permite relacionar ambos tipos de información (BID, 2002). El Manual de Cuentas Nacionales de Salud que se propuso a nivel internacional tuvo su origen en otros manuales propuestos por la Secretaría de Salud y Estadísticas de la OCDE (OECD 1977; OECD 1985; OECD 1987; OECD 1993 y OECD 1999) por supuesto dichos manuales fueron alimentados con opiniones de los expertos en estadísticas de salud de la EUROSTAT, OMS y OPS en una reunión de expertos en la ciudad de París año 1997 (BID, 2002). El manual se publicó con el objetivo de formar un sistema integrado de cuentas exhaustivas, internamente coherentes y comparables a escala internacional, que deben ser compatibles, en la medida de lo posible, con otras estadísticas económicas y sociales agregadas. Además de estos criterios de calidad, se persiguen la oportunidad y la precisión, así como la sensibilidad política y la pertinencia de los indicadores proporcionados en materia de salud (BID, 2002). En los últimos años del siglo XX, los expertos en cuentas de salud coincidieron en afirmar que la compatibilidad metodológica con las normas contables del SCN 93 es una exigencia previa para que las cuentas de salud cumplan los criterios básicos de comparabilidad en el tiempo, entre países y con estadísticas económicas globales. El Manual del Sistema de Cuentas de Salud (System of Health Accounts, SHA, por sus siglas en inglés) fue actualizado a su versión 2011. Este es el principio metodológico más general del enfoque. Según lo cita el Manual “El Sistema de Cuentas Nacionales 1993, desde que el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas recomendó su adopción, no sólo se convirtió en una norma para la elaboración de las cuentas nacionales, sino como un marco para otros sistemas estadísticos. Por la diversidad de informaciones que ofrece para analizar el desarrollo económico y las facilidades para mejorar las estadísticas básicas, utilizando distintos marcos clasificatorios como los sectores institucionales, las actividades económicas, los productos y otras, brinda a los países la oportunidad de mejorar los sistemas estadísticos nacionales”. Guatemala forma parte de la Red Latinoamericana de Cuentas Nacionales de Salud y se encuentra en proceso de implementación del SHA2011.